5 de mayo de 2013

16 de 50+ libros al año: «El cerebro de Broca. Reflexiones sobre el apasionante mundo de la astrómociencia.» de Carl Sagan

Carl Sagan, es uno de mis héroes personales. Mi primera introducción a sus ideas fue a través de su aclamada serie, Cosmos (Cosmos: A Personal Voyage) y desde el principio me apasioné por su manera de entender y dar a entender el mundo.

Pronto me aficioné a buscar en la red ensayos suyos, videos de sus entrevistas y no hace mucho leí por fin El mundo y sus demonios que me fascinó y ayudó a redondear muchos aspectos de mi manera de pensar actual, sin embargo, a últimas fechas sentía que me hacía falta conseguir y leer su obra publicada.

Hace unos dos meses conseguí varios de sus libros en una librería de viejo de la ciudad de México, así que era cuestión de tiempo para que le tocara su turno a El cerebro de Broca.

La presentación del libro que nos da la contraportada, es la siguiente:

Desde que existe, el hombre se ha venido planteando profundas interrogantes acerca de los orígenes de la conciencia, la vida sobre nuestro planeta, los primeros tiempos de la Tierra, el origen del Sol o la posibilidad de vida inteligente en algún otro lugar del cosmos, así como sobre el más complejo e inquietante de todos: el advenimiento  naturaleza y destino futuro del Universo. [...] Hoy, como resultado del conocimiento tan penosamente arrancado a la naturaleza a través de generaciones dedicadas a pensar, observar y experimentar, estamos a punto de vislumbrar algunas primeras respuestas aproximadas a muchos de ellas.

Este libro trata precisamente de esas soluciones preliminares. Su autor tiene la rara habilidad de hacer compartir al lector su entusiasmo por cuanto se ha descubierto en los últimos años acerca de “este vasto universo en el que estamos sumergidos como granos de arena de un océano cósmico”, y, de forma más específica, por cuanto hemos aprendido acerca de nuestro propio sistema solar

El libro está formado por 25 ensayos y transcripciones de discursos del afamado astrónomo, publicados originalmente entre 1974 y 1979 en diversos medios, principalmente revistas. Los ensayos se dividen en cinco secciones temáticas: Ciencia e interés humano (filosofía científica), Los fabricantes de paradojas (escepticismo, pensamiento crítico y pseudociencia), Nuestro espacio próximo y El futuro (ambos, de divulgación científica) y Cuestiones postreras (variado).

Para mí que estoy familiarizada con el mensaje, obra y pensamiento de Sagan, lo primero que me llamó la atención es que sus argumento e ideas son congruentes a lo largo de sus trabajos divulgativos. Cosmos, sus libros y sus ensayos todos son parte de la gran visión que tenía y en ningún momento se contradice a fin de probar un punto en específico.

Esa misma congruencia hace que algunas de sus ideas se repitan en distintos medios e incluso en varios de los ensayos de esta obra. No lo veo como algo precisamente malo, pero sí noté algunos párrafos de algunos ensayos que había leído prácticamente literales en El mundo y sus demonios o escuchado en alguna entrevista del científico y puede tornarse un poco repetitivo para personas que no sean tan fanáticas del mensaje de Sagan.

La prosa es simple, accesible y clara. No destaca en estilo ni estética, pero el fin de sus libros no era crear obras de arte, sino difundir su forma de pensar y divulgar los descubrimientos científicos y el pensamiento crítico a las personas comunes y eso lo logra cabalmente. Su acercamiento a los temas de los que habla es siempre relajado e inclusivo del lector y enfocado a mostrar los aspectos diarios y personales en que la ciencia, el pensamiento crítico y la tecnología tocan nuestra vida.

A pesar de eso, al menos uno de los ensayos, Venus y el doctor Velikovsky, se me antojó innecesariamente técnico. Si bien no es imposible de comprender, incluso para el lector no familiarizado con el tema o los conocimientos que expone, corta bastante el ritmo accesible de la mayoría de los demás ensayos y creo que los puntos que expone Sagan hubiesen sido perfectamente bien presentados sin tanto explayarse en lo técnico.

El otro punto que vale la pena comentar es que al cumplirse más de 30 años de la fecha en que se publicó esta recopilación (y casi cuarenta años desde que se escribieron originalmente algunos de los textos), algunos de los datos, predicciones e información que se manejan se han probado erróneos con el tiempo o nos damos cuenta que algunas de las predicciones de Sagan pecaban de positivas frente a la burocracia, ignorancia y desfachatez humana. Sin embargo, el mensaje central del libro, sobre todo en esos ensayos donde se habla de la ciencia más como una forma de vida (pensamiento crítico) que como un cuerpo de conocimientos, sigue actual en su esencia.

Fuera de esos detalles mínimos que ya he comentado, el libro es muy bueno. La mayoría de los ensayos son accesibles para conocedores y ajenos al mensaje del científico. Su forma de presentar, su ideología y también el conocimiento científico accesible en su época inspiran y nos dejan hambrientos de seguir descubriendo ese lado maravilloso de la ciencia que muchas veces está escondido para la mayoría de las personas. Eso sí, me dejó menos impresionada que El mundo y sus demonios, que se me antojó mejor trabajado y con menos puntos flojos, pero es muy buen material.

La edición que yo tengo (Editorial Grijalbo, 1984) ya no se consigue más que en librerías de viejo, pero la nueva edición (Editorial Crítica, 2009) sí se consigue, aunque no tan fácilmente en todas las librerías mexicanas. Una búsqueda rápida online lo muestra disponible en las sucursales de las librerías Porrúa y El sótano a un precio de unos $260pesos-20USD.

Lo recomiendo para todo tipo de personas interesadas en la ciencia y el escepticismo, tanto como primer acercamiento a la obra de Carl Sagan como para los seguidores del mismo.

[Leído del 3 al 14 de abril]

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