30 de enero de 2013

4 de 50+ libros al año: «Las mejores historias insólitas», antología de horror y misterio.

A pesar de que vivo con una persona que es amante del género de horror en cualquiera de sus expresiones (cine, literatura, música, pintura…) y que con el pasar del tiempo me he ido familiarizando con el cine tenebroso, mi acercamiento a la literatura de horror ha sido muy pequeño en comparación.

Leí a Poe en mi pre-adolescencia y aunque me gustó no me despertó una sed de sumergirme en el mundo de la literatura de miedo. De Lovecraft he leído muy poco, pero estoy familiarizada con su mitología a través del cine y la cultura pop. Quien sí definitivamente me cautivó cuando comencé a leerlo hace poco más de dos años fue Clive Barker (Hellraiser, Los libros de sangre, entre otros) y poco a poco he ido leyendo su bibliografía, pero sigo sin considerarme una fanática del género.

Desde el comienzo del año me propuse catalogar/inventariar nuestros libros y al hacerlo tuve oportunidad de ver detenidamente los libros de Mr. que no he leído, entre ellos un montón de literatura de horror. Si bien demasiados de esos libros no se me antojaron para nada, pude ver algunos que hicieron que me naciera el deseo de, al menos, asomarme al género y para hacerlo me pareció que sería una buena idea comenzar con alguna recopilación de autores clásicos del terror (me di cuenta que los títulos que menos me llamaban la atención eran casi todos muy modernos).

Mi elección inicial era otra antología, pero el conocedor de la casa me recomendó comenzar específicamente con esta recopilación de la ya extinta editorial Bruguera.

La antología está compuesta por 35 relatos de variable extensión (cuatro páginas el más corto, 85 el más largo) de autores de toda procedencia, corrientes y épocas. Hay relatos clásicos y muy famosos, incluso para no conocedores del género, como “La muerta enamorada” de Téophile Gautier, “La cabellera” de Guy de Maupassant y “La barrica de amontillado” de Edgar Allan Poe; y otros más recientes o de autores no precisamente relacionado con el género de horror, como Ray Bradbury.

La mayoría de los relatos me gustó o me pareció al menos interesante, lo cual no es tan común en las antologías. Ningún relato se me hizo malo, pero algunos no llamaron tanto mi atención (unos siete en total), pero en general la selección es muy buena y a pesar de que no es un libro corto resulta muy ameno de leer.

Los diez relatos que más me gustaron (sin contar dos de los tres clásicos que mencioné) son los siguientes:

  • La casa de los espíritus de Bulwer Lytton.- Es el primer cuento de la antología y la trama es hasta cierto punto el cliché sobre historias de casas embrujadas, pero y la construcción narrativa me pareció excelente, tanto que en algún momento sí resulta espeluznante, incluso para el lector moderno, acostumbrado al horror en el cine (y a veces en la vida diaria).
  • El joven maese Brown de Nataniel Hawthorne.- Maneja una sátira bien difuminada (como deben ser todas las sátiras) y el desarrollo de la trama es también muy bueno, especialmente los diálogos entre el joven Brown y su “misterioso” acompañante cargados de un muy bien cinismo sardónico, pero el final es propiamente un desenlace de cuento clásico de horror merecedor del nombre.
  • El círculo de los brujos de Claude Seignole.- Es el cuento más largo de este tomo, desde el principio es muy interesante, pero conforme se va desarrollando la trama se vuelve especial en comparación con los otros relatos. Por su misma extensión los personajes se desarrollan de una manera más plena, las situaciones se cargan de una tensión especial y el final es simplemente un golpe directo a los nervios.
  • La otra misa de Margaret Irwin.- Este relato tiene una atmósfera asfixiante y oscura desde el principio, si bien la historia, de nuevo, no es del todo original, el acercamiento que le da la autora lo convierte en un texto magnífico y escalofriante.
  • El olor del otoño de Ray Bradbury.- Un relato un poco más moderno, del afamado autor de ciencia ficción (si bien Fahrenheit 451 puede ser una verdadera historia de terror para personas como yo). Es un texto sumamente evocativo y sensorial, el final es algo predecible, pero eso no le resta fuerza e impacto.
  • Con el canto ilustrado de Mary Elizabeth Counselman.- De este relato, si bien me gustó mucho la manera en que está escrito, me gustó mucho más la historia (cosa rara en mí, ya que generalmente aprecio más el estilo narrativo que la trama). Es un cuento de horror que narra la historia de un hombre que ama tanto los libros que está dispuesto a asesinar con tal de estar rodeado de ellos. Tiene varias frases que pueden ser joyas para los amantes de los libros.
  • El triunfo de la muerte de H. Russel Wakefield.- De nuevo, no es una historia que parezca original, pero el estilo lo es todo. La antagonista de la historia (una vieja) me pareció bien dibujada y una villana excelente, trabajada de tal manera que fue capaz de erizarme los vellos del cuerpo e imaginarme cada una de sus expresiones.
  • La habitación de los postigos cerrados de August Derleth y H.P.Lovecraft.- Como comenté al principio, la obra que conozco de Lovecraft es poca, pero entre lo que sí he leído se encuentra “La sombra sobre Innsmouth”, relato en el que sin duda se basa este cuento. Durante la primera parte, al estarlo leyendo me pareció muy predecible (y lo fue), pero conforme fui avanzando me di cuenta que esa era la magia y causa del terror que provoca el relato: uno sabe todo lo que le va a pasar al protagonista y es asfixiante no poder hacer nada para ayudarlo.
  • Celia de Angus Wilson.- Narrativamente no es tan impresionante y la historia puede parecer un poco aburrida o carente de emoción, pero el final lo vale todo y convierte las páginas anteriores, aparentemente aburridas, en algo completamente escalofriante.
  • El hombre a quien le gustaba Dickens de Evelyn Waugh.- Este empieza muy ligero, pero en cuanto nos es presentado la interacción de los dos protagonistas se torna fantástico, claustrofóbico y exasperante. Tiene una especie de inverosimilitud, pero muy bien manejada que le aporta un toque extraño, pero encantador.

Como se habrán dado cuenta, menciono que si bien me gustaron, muchos de los relatos me parecieron predecibles o poco originales, en sus tramas. Creo que la razón de que a mí –lectora modernar- no me parezcan originales no es porque no lo fueran en su momento, cuando fueron publicados, sino porque, siendo cuentos clásicos, han sido el fundamento y alimento de todas las re-interpretaciones e ideas que conforman el horror actual, con el cual yo he crecido o estoy familiarizada.

Así que traté de leerlas teniendo en mente la época en que fueron escritas y centrándome más en la forma (estilo narrativo, ritmo, lenguaje…) que en la historia en sí y como ya mencioné, algunos de ellos me impresionaron bastante, como en una tortura deliciosa (mis uñas y esmalte dental pagaron el precio).

Un libro muy recomendable, aunque no sé que tan fácil de conseguir sea ahora, ya que la editorial está extinta (revivió como sello editorial de Ediciones B, pero no manejan todo su antiguo catálogo), pero si pueden conseguirlo, o leer individualmente alguno o varios de los relatos individuales se los recomiendo mucho (al menos los diez relatos que menciono en este post si me los topé por ahí en pdf en una búsqueda exprés).

[Leído del 17 al 26 de enero]

2 comentarios:

  1. Gracias por la recomendación, no es mi género predilecto, no porque no me parezca bueno, sino porque suele impresionarme demasiado (noches de pesadillas y días nerviosos) Tú siempre haces que me den ganas de caer en la tentación aunque conozco bien mis reacciones.... Quizá me anime.

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    1. Tu anímate, yo no tuve pesadillas, pero sí sueños muy fantasiosos y la verdad es como un palces masoquista porque sí hay algunos muy, muy buenos. Yo ya ando viendo cual otra leer. Saludos y gracias por comentar, una abrazo, May ;)

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